Además del Convento, visitamos Barx, su gran nevera construida a mediados del s. XVIII, así como el «Riu-Rau» de un vecino del pueblo, Juan Montague, que actuó de guía de excepción y nos mostró toda su colección de artículos y utillajes antiguos, de uso en la comarca y al que desde aquí queremos agradecer su amable dedicación.


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